Irse a vivir juntos
Lo romántico sale solo. Lo que necesita un plan es el contrato de la luz, el cambio de dirección y saber de quién es el sofá.
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¿Qué hacer antes de la mudanza?
- Cambiad vuestra dirección ante las autoridades (en España, empadronándoos en el ayuntamiento), el banco, el trabajo y el centro de salud.
- Revisad la luz, internet y el seguro del hogar. ¿Van a nombre de uno o de los dos? ¿El seguro cubre ahora a dos personas?
- Comprobad a nombre de quién está el contrato de alquiler o la escritura. Importa más de lo que parece si algo cambia.
¿Quién es dueño de qué al iros a vivir juntos?
Si no estáis casados, en muchos países cada uno conserva lo suyo y la vivienda es de quien figura en la escritura. Una lista sencilla de quién trajo qué y quién pagó qué ayuda mucho.
¿Cómo repartir el dinero?
Decidid pronto qué es común y cómo lo repartís: a partes iguales, según ingresos o con una cuenta común. Lo importante no es el modelo, sino que a los dos os parezca justo.
¿Qué cambia según vuestra situación?
- Si te mudas a un piso que ya es de tu pareja, o que tiene alquilado: Irse a vivir a casa de tu pareja.
- Si hay hijos que se mudan con vosotros: Irse a vivir juntos con hijos.
- Si uno de los dos tiene deudas: Irse a vivir juntos cuando uno tiene deudas.
- Si queréis dejarlo todo por escrito: El pacto de convivencia.
¿Qué hacer las primeras semanas?
- Una lista de la compra que los dos veáis y podáis editar.
- Un sitio común para los planes: cenas, lavadoras, visitas.
- Un sitio para los papeles: contrato, seguro, tiques y garantías.
- Y las medidas de la cama, el sofá y las ventanas. Las necesitaréis en la tienda de muebles.